Por fin he podido hacer un viaje con la gente que los organiza desde Villarrobledo, una pasada de viaje, solo de un día pero muy intenso, la excusa era ver al "brujo" en escena, el gran actor Rafael Álvarez en su mítico papel del Lazarillo de Tormes, la ciudad preciosa, nos enseñaron con guia el museo nacional de artes escénicas, una locura de edificio lleno de historia, vestuario, decorados, objetos de todos los tiempos.
Después la plaza mayor, que decir de esta singular y hermosa plaza, me encanto, luego un recorrido por la zona mas tradicional, comida en el restaurante casa Bolele, comida rica después helado en la plaza mayor y por fin el esperado teatro en el corral de comedias, luego vuelta a casa y a recordar el día, mereció la pena el viaje.